Por qué las reuniones de kickoff determinan si un proyecto va a funcionar
En mi experiencia, la calidad del kickoff predice la calidad del proyecto. No siempre — pero con suficiente consistencia como para que le preste atención especial. Esto es lo que marca la diferencia.
OSCARLEON
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Hay proyectos que empiezan bien desde la primera reunión: el cliente tiene claro qué quiere lograr, el equipo entiende los requisitos, las expectativas están alineadas. Hay proyectos que empiezan mal: el brief es vago, los objetivos no están definidos, hay múltiples personas con versiones distintas de lo que se espera. La diferencia entre esos dos escenarios suele definirse en el kickoff.
Qué tiene que pasar en un kickoff para que el proyecto avance bien
Primero, claridad sobre el objetivo de negocio — no el entregable, el objetivo. "Rediseñar el sitio web" es un entregable. "Aumentar las consultas en un 30% en seis meses" es un objetivo. El entregable se define para servir al objetivo. Si el objetivo no está claro en el kickoff, cada decisión de diseño y desarrollo va a ser arbitraria.
Segundo, definir al responsable de aprobaciones del lado del cliente — una sola persona. Si en el kickoff hay cinco personas con poder de veto y no está claro quién tiene la última palabra, el proyecto va a tener rondas de revisión interminables. Definirlo en el kickoff, no después de la primera entrega.
Las señales de alerta que aparecen en los primeros 30 minutos
Cuando en el kickoff el cliente dice "necesitamos algo que se vea como [nombre de empresa famosa]" sin poder explicar qué objetivo de negocio tiene ese look, es una señal de que el brief necesita más trabajo. Cuando las expectativas de plazos son irreales ("para la semana que viene"), es mejor aclararlo en ese momento que comprometer fechas que no se pueden cumplir.
Una reunión de kickoff bien llevada puede durar entre 60 y 90 minutos. Al final, tiene que existir claridad sobre el objetivo, los entregables, los plazos, el proceso de aprobación y los canales de comunicación. Eso no es burocracia — es lo que separa los proyectos que terminan bien de los que terminan con fricciones innecesarias.
¿Querés empezar tu proyecto con claridad total?
Trabajamos con un proceso de discovery estructurado antes de cualquier entregable. Así el proyecto empieza con objetivos claros, plazos realistas y expectativas alineadas desde el primer día.
Si tenés un proyecto que querés arrancar con el pie derecho, agendamos un kickoff donde clarificamos todo antes de empezar a ejecutar.
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