El fin de las cookies de terceros y la privacidad digital
El ecosistema de publicidad digital está reorganizándose alrededor de un mundo sin cookies de terceros. Qué cambia para negocios que usan pauta digital.
OSCARLEON
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Durante dos décadas, las cookies de terceros fueron la base del targeting en publicidad digital: permitían rastrear a los usuarios por múltiples sitios, construir perfiles de comportamiento y mostrar anuncios relevantes. La eliminación progresiva de ese mecanismo — ya completada en Safari y Firefox, y en proceso en Chrome — está obligando a la industria a replantear cómo funciona la publicidad digital.
Para negocios que invierten en pauta digital, el impacto más inmediato es en el retargeting. La capacidad de mostrar anuncios específicamente a personas que visitaron un sitio web se reduce sin cookies de terceros. Las alternativas — como las listas de clientes subidas directamente a las plataformas — siguen funcionando, pero requieren que el negocio tenga su propia base de datos de contactos.
Esto hace que la construcción de primera parte de datos — email, número de teléfono, historial de compras — sea más valiosa que nunca. Los negocios que tienen una base de contactos propia están menos expuestos al impacto de los cambios en cookies porque no dependen del tracking de terceros para llegar a sus clientes.
El otro cambio importante es el mayor peso del targeting contextual: mostrar anuncios relevantes al contenido de la página donde aparecen, en lugar de al perfil del usuario que la visita. Para algunas industrias, este modelo puede ser igual de efectivo — especialmente cuando la audiencia objetivo es claramente definible por los sitios que visita.
Si querés entender cómo afecta este cambio a tu estrategia de pauta digital, conversemos sobre qué ajustes tienen más sentido para tu modelo de negocio.
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