Qué incluir en un brief de diseño web: la guía que le evita malentendidos a tu proyecto
Un brief mal hecho es la causa más común de proyectos que se extienden, presupuestos que se disparan y clientes insatisfechos con resultados que técnicamente son lo que pidieron. Esto es lo que tiene que tener un brief de diseño web que funcione.
OSCARLEON
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El brief es el documento que define el proyecto antes de que empiece. Cuando está bien hecho, sirve de referencia para resolver cualquier desacuerdo durante el proceso — "¿recuerdan que habíamos acordado X?" Cuando está mal hecho o no existe, cada decisión se vuelve una negociación nueva.
Por qué la mayoría de los briefs no sirven
El brief malo tiene mucho sobre el estilo — "moderno, limpio, profesional" — y poco sobre el negocio. Qué problema resuelve el sitio, para quién está diseñado, qué se quiere que el visitante haga, qué mide el éxito del proyecto. Sin eso, el diseñador trabaja con suposiciones y el cliente evalúa el resultado con expectativas que nunca se discutieron.
Otro error frecuente: el brief describe cómo quiere verse el sitio en lugar de qué tiene que lograr. "Quiero que se vea como Apple" no es un objetivo de negocio — es una referencia estética que puede o no ser compatible con lo que el negocio necesita comunicar.
Los elementos que no pueden faltar
Primero, el contexto del negocio — qué hace la empresa, quiénes son sus clientes, cuál es su propuesta de valor, cómo se diferencia de la competencia. Eso orienta todas las decisiones de diseño que vienen después.
Segundo, los objetivos del sitio — qué se quiere que el visitante haga. Contactar, comprar, suscribirse, agendar una cita, descargar algo. Puede ser más de uno, pero uno tiene que ser el principal. Todo el diseño se organiza alrededor de ese objetivo primario.
Tercero, la audiencia — quién es el usuario ideal del sitio. No "todos" — ese es el brief que produce el diseño más genérico posible. Cuántos años tiene, qué sabe sobre el tema, qué problema tiene, desde qué dispositivo va a llegar mayoritariamente.
¿Querés un proceso de diseño donde todo queda claro desde el inicio?
Trabajo con un proceso de discovery estructurado antes de diseñar — para que el resultado corresponda exactamente a lo que tu negocio necesita, no a lo que parecía buena idea en la primera reunión.
Referencias, restricciones y métricas de éxito
El brief tiene que incluir referencias visuales — sitios que al cliente le gustan y por qué — y también restricciones: colores de marca, tipografías existentes, logos, tono de comunicación. Cuanto más claro esté lo que no se puede cambiar, más libertad creativa tiene el equipo dentro del espacio que sí está disponible.
Por último, las métricas de éxito. ¿Cómo van a saber que el proyecto funcionó? Más consultas por mes, menor tasa de rebote, más tiempo en el sitio, mayor tasa de conversión en el formulario de contacto. Un objetivo medible transforma el diseño en una herramienta de negocio, no en un gasto.
Si querés ver cómo estructuro los proyectos de diseño desde el brief inicial, mirá lo que hice y agendamos una conversación para tu proyecto.
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